Para los adultos aprender una segunda lengua puede ser algo engorroso, y más aún si nunca estudiaron un idioma extranjero.
Los métodos más comunes de enseñanza son donde un profesor da la clase a un grupo de personas. En la infancia la mejor manera de poder aprender un idioma es a través del juego.
Para los más pequeños los programas incluyen juegos didácticos, libros, dibujos animados, películas, canciones, etcétera. Se busca estimular al niño para que pueda vivenciar el idioma evitando así la enseñanza tradicional.
Los pequeños poco a poco van adquiriendo la nueva lengua prácticamente de la misma manera que aprendieron la propia. Sin duda facilita el aprendizaje notablemente, ya que los niños están bien dispuestos y felices en su tarea diaria de aprender el idioma.
El problema son los adultos, ya que ven estos métodos con algo de desconfianza, con muchos prejuicios. Por décadas se ha enseñado en forma lineal y aceptar una manera de enseñanza tan distinta nos puede provocar serias dudas al respecto.
Sin embargo, se ha demostrado, que aprender el idioma a través de la exposición permanente, constante, es el mejor método sin importar la edad.
Imagen: andaluciaimagen













