Es considerada una falta de ortografía cualquier palabra que no esté escrita de acuerdo con los códigos establecidos formalmente en el vocabulario de una lengua. Por ejemplo, todos los que escribimos en español debemos seguir las normas establecidas por la RAE (real academia española).
Existen faltas de ortografía que suelen ser comunes, producidas por errores al tipear velozmente en el teclado del ordenador, o por la falta de lectura y por qué no de escritura. El fenómeno de escribir mal se ve acentuado por una nueva “moda” que incita a hacerlo para romper códigos, ya que muchas de las normas impuestas son arbitrarias pero indefectiblemente necesarias.
Aunque también he conocido a muchas personas súmamente inteligentes que tenían graves faltas de ortografía, lo cual los avergonzaba tanto que intentaban escribir lo menos posible, intensificando así este problema. Siempre me pregunté qué era lo que funcionaba mal.
Recientemente se está estudiando la posibilidad de que éstas sean ocasionadas por algún trastorno neurológico prácticamente imperceptible. Si bien aún no se conocen más datos de la investigación, quizás en un futuro las personas que las padecen encuentren una solución al problema en vez de ser humilladas o sentirse avergonzadas.
Fuente: Neofronteras













