Todas aquellas personas que hablamos como lengua madre el español, en nuestra cotidianeidad y justamente por haber nacido y crecido hablando este maravilloso idioma, perdemos de vista lo complejo y, varias veces, contradictorio de nuestra lengua.
Entre las muchas curiosidades que existen en el idioma español una de las más llamativas son las llamadas irregularidades, especialmente las de los verbos. Estas rarezas que manejamos diariamente casi sin advertirlas suelen ser un gran tropiezo para aquellos que intentan aprender el idioma.
Y para tu sorpresa te dejo una pequeña lista de verbos que parecen estar rompiendo las reglas, y sin embargo la forma que parece incorrecta es la que realmente debemos utilizar.
- Participio pasivo del verbo decir: lo lógico según las reglas sería “decido” sin embargo la forma correcta es “dicho”. Y para dejarnos más perplejos veamos los verbos bendecir y maldecir, que al estar compuestos de “decir” siguen la conjugación de este verbo; sin embargo cada uno de ellos posee dos formas de participio, regular e irregular: bendito y bendecido, maldito y maldecido, respectivamente. Cuando en realidad si por las reglas fuera deberíamos decir: bendicho y maldicho.
- Participio del verbo romper: según las reglas debería ser “rompido”, aunque todos sabemos que es “roto”. Así como el verbo corromper, que está compuesto de romper, posee dos participios – regular e irregular – corrompido y corrupto, respectivamente.
- Participio pasivo del verbo imprimir: este posee dos participios, regular e irregular, imprimido e impreso respectivamente; el caso es que cada uno de ellos se usan en circunstancias bien diferentes y de nosotros depende aprender en qué ocasión corresponde uno o el otro.
Como verás apenas dimos tres ejemplos y ya estamos mareados, imagínate qué sucedería si nos pusieramos a analizar todas las rarezas que hay en nuestro idioma en tanto que lo estamos hablando… Personalmente creo que no podríamos hilvanar ni una frase entera.













